Glorioso San Patricio,
valiente misionero y guardián de la verdad,
hoy te invoco por mi amada Colombia.
Cubre con tu escudo de fe a nuestra nación,
para que permanezca firme en su raíz católica,
fiel a Cristo y a la Virgen María.
Defiéndenos de toda ideología que busque
arrancar de nuestros corazones la fe,
confundir nuestras mentes o dividir a nuestro pueblo.
Que tu ejemplo de valor inspire a los colombianos
a resistir el error, el paganismo y la mentira,
y a vivir con justicia, unidad y amor a Dios.
Bendice nuestras familias,
fortalece a quienes trabajan por la paz verdadera,
y haz que Colombia sea siempre
tierra de esperanza, luz y fidelidad al Evangelio.
Amén.
Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros? Romanos 8:31


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